sábado, 14 de marzo de 2009

Edgar Allan Poe


Cuando uno lee al gran Edgar Allan Poe (1809-1849) es imposible no resistirse a esa atmósfera densa y misteriosa que rodea a sus cuentos. Con solo 40 años de vida (una vida, por cierto, difícil y poco común) dejó su legado literario para la posteridad. Sus cuentos son reflejo de su particular personalidad y su pasión. Así, relatos como “La carta robada”, “El escarabajo de oro”, “El pozo y el péndulo”, “El barril de amontillado”, “El gato negro” y un largo etcétera, son verdaderas joyas de la literatura que perturban al más indiferente lector. Poe indaga aquí en la oscuridad del alma humana y logra captarla en su inmensa complejidad. Finalmente, hay que decir que en cuentos-ensayos como “El demonio de la perversidad” y “El timo” encontramos la base de los cuentos mencionados líneas arriba…Imperdible.

1 comentario:

Dorothy dijo...

Hola Jorge, interesante tu comentario sobre Poe. Yo hace poco lo he descubierto a través de un taller de escritura y ha sido una revelación. Cuando tengas tiempo, te invito a que pases por mi blog, donde he intentado analizar tres de sus cuentos. Te espero! http://miviajeporelcaminoamarillo.blogspot.com/2009/12/analizando-poe.html