domingo, 5 de diciembre de 2010

Poeta en Nueva York


Acabo de terminar de leer Poeta en Nueva York, de Federico García Lorca, y no me ha gustado, no me ha conmovido, no ha tocado alguna fibra de mi ser, como sí lo han hecho, por ejemplo, las hermosas obras de teatro del español. Salvo algunos poemas de Poeta en Nueva York (como “Vuelta de paseo”, “Paisaje de la multitud que vomita”, “Paisaje de la multitud que orina”, “La aurora” y “La vaca”), reconozco o compruebo que no tengo sensibilidad para la alta poesía, esa que de ser tan refinada no llego a comprender y menos a sentir. Y esto no me ha pasado solo con Lorca, sino con innumerables poetas reconocidos como Vallejo. ¿Deberé seguir perseverando en la lectura de poesía o debería contentarme leyendo novelas, cuentos, etc.?

1 comentario:

Frank dijo...

Wow yo terminé igual cuando terminé de leerlo.
Lo leí por recomendación de Felipe Montes, un escritor destacado.

Oye porque no tienes adsense activado? podrias ganar algunos billetillos...