Han Kang (1970) es una escritora de Corea del Sur que ganó el premio Nobel de Literatura el año 2024. Una de sus novelas más conocidas es La vegetariana, publicada el 2007, y a continuación voy a comentarla.
Primero, no es una novela extensa, ya que abarca poco más de 150 páginas. La trama se centra en Yeonghye, una esposa joven que un día decide dejar de comer carne. Esto altera drásticamente su vida como la de las personas cercanas que la rodean.
Segundo, aunque es una novela que resulta interesante y perturbadora (con una sensibilidad propia de su autora), no la podría considerar un libro ambicioso a la altura de las grandes obras de la literatura. Tampoco es una novela que muestre la idiosincracia de la cultura coreana, por el contrario, la historia podría desarrollarse en cualquier lugar del mundo, salvo por la alusión a la comida típica del lugar. Incluso, sus personajes principales, por sus formas de pensar y actuar, no muestran diferencias culturales particulares.
Tercero, la novela está dividida en tres partes: la primera es contada desde el punto de vista del esposo de la protagonista Yeonghye; la segunda es narrada por el cuñado que es un artista; y la última es narrada desde el punto de vista de la hermana de Yeonghye. Los tres relatan la historia en torno al vínculo que mantienen con la protagonista, quien en un momento decide ya no solo dejar de comer carne, sino también cualquier tipo de alimento.
Cuarto, como bien señalan los críticos, el tema de la carne y el ser vegetariana por parte de la protagonista, es solo una lectura de nivel denotativo. La novela posee otras interpretaciones más simbólicas o metafóricas (según la interpretación del lector). No es casual que, al final de la historia, la protagonista desee convertirse en un vegetal o un árbol, cuyas manos estén enraizadas al suelo. Es como si la inanición de Yeonghye sea una forma de rebelarse contra las normas de la sociedad que dicta las normas a seguir. Ella escoge morir por decisión propia y no impuesta.
Quinto, la prosa de Han Kang es sencilla y bella. Además, lo tres capítulos están muy bien escritos y estructurados. Incluso, el primero de ellos puede ser un potente relato por sí mismo. Sin embargo, hay que indicar que el último capítulo muestra un desenlace abierto, ya que da a entender que la hermana (que es aparentemente más racional que Yeonghye) termina siendo arrastrada por el deliriro de la protagonista. O, en todo caso, ella también desea, en el fondo, seguir los pasos de Yeongye y escapar de esta sociedad que nos reprime (alude a la figura del pájaro).
En suma, sin ser una obra maestra o que muestre una gran ambición, La vegetariana es una buena novela que muestra a su autora, Han Kang, la cual posee un mundo propio, con imágenes potentes, que dejan al lector conmovido e intrigado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario