domingo, 19 de septiembre de 2010

Araby

"All work and no play makes Jack a dull boy" ("Mucho trabajo y nada de juego vuelven a Jack un chico monse")

*Esta es una frase del cuento "Araby" del escritor James Joyce, que pertenece al libro Dublineses.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Purple violets


Purple violets (estrenada aquí en Lima con el horrible título de “Enamorada de mi ex) es una película del 2007 del director Edward Burns. Es básicamente una historia de amor entre una ex pareja de escritores que se vuelve a encontrar a sus 30. Patti (Selma Blair) está casada y Brian (Patrick Wilson) está con pareja; sin embargo, esto no es impedimento para que el amor resurja y acabe en una apasionante historia de amor. Paralelamente, se cuenta la historia de dos amigos de ellos que también fueron pareja en la Universidad y que acabaron mal. Mas en este caso, también se inicia o aparece una segunda oportunidad (en esta historia actúa el mismo director Burns quien hace el papel de Michael).

Claro que todo lo que cuento arriba es un tópico en muchas películas, sin embargo la pericia del director (quien además escribió el guion) hace de la cinta una obra sincera, original y conmovedora. “Purple violets” no es, pues, una historia de amor más, sino una contada con sinceridad y con sensibilidad estética tanto en lo visual, en lo actoral, en lo argumental, en la fotografía y en la música (la banda sonora, por cierto, es muy buena y está a cargo del grupo The blue jackets). Por todo esto, recomiendo mucho esta película, que no puede pasar desapercibida.

p.d: Por cierto, hay en la película un divertido intercambio de ideas entre la literatura “culta” y la literatura “light”.

martes, 31 de agosto de 2010

La sociedad de los poetas muertos


Película de 1989 del director Peter Weir, “La sociedad de los poetas muertos” es una muy interesante película que muestra lo positivo y lo negativo de llegar a ser una persona libre de pensamiento. Todo se inicia cuando llega a la Academia Welton (una de las más prestigiosas de Estados Unidos), el profesor de Literatura John Keating (Robin Williams), quien induce a sus alumnos a pensar por sí mismos y a aprovechar al máximo cada uno de los días de los que se compone sus vidas. Así, logrará en sus alumnos adolescentes un cambio, una transformación que los hará más libres y más auténticos. Sin embargo, esto, les traerá problemas, pues, sin querer, estarán iendo en contra del sistema de la sociedad: representado por el colegio y los padres. Y esto desencadenará la muerte de uno de ellos (Neil, un brillante alumno, se suicida al ser incomprendido, por su padre, en su vocación de actor), además de la expulsión de algunos de los miembros de La sociedad de los poetas muertos, y del profesor Keating (quien es sindicado como responsable indirecto del suicido de Neil). A pesar de esto, al final de la película, los alumnos le rinden un homenaje al profesor despedido, pues saben que gracias a él son personas libres y no sojuzgadas. En suma, esta buena película del director australiano Peter Weir, y que ganó el Óscar a mejor guión original, muestra los pros y los contras de “pensar por uno mismo”.

Finalmente, hay que mencionar el buen trabajo de dirección y el buen trabajo actoral, pues los jóvenes que interpretan a esta Sociedad de los poetas muertos, amantes de la literatura y la diversión, hacen un excelente trabajo que da vida y verosimilitud a la película. Ah, también se aprecia en la cinta a un jovencísimo Ethan Hawke.

martes, 3 de agosto de 2010

Cuentos peruanos (Ediciones Quipu)


Recuerdo haber leído de adolescente la muy buena selección de “Cuentos peruanos” del profesor Hernán Alvarado (Ediciones Quipu) y este fue, precisamente, uno de los “culpables” de que me haya enamorado de la literatura peruana. Esta antología está compuesta de 14 relatos de diversos autores y variadas temáticas, y, después de muchos años, los he releído y me han seguido cautivando. Sigo siendo un fan de cuentos tan hermosos como “Los ojos de Lina” (Clemente Palma), “Jempue, el picaflor, y el origen del fuego” (del olvidado José Luis Jordana), “Mi corbata” (de Manuel Beingolea), “Calixto Garmendia” (Ciro Alegría), “El bagrecico” (Francisco Izquierdo Ríos”), “El banquete” (Julio Ramón Ribeyro), “El niño de junto al cielo” (Enrique Congrains) y “Una mano en las cuerdas” (de Alfredo Bryce). Además, debo destacar el cuento folklóriko “El torito de la piel brillante”. Por último, debo señalar que solo me parecieron regulares relatos como “Un viaje” (Felipe Pardo y Aliaga) –a mi gusto el más aburrido de todos, pues es un artículo de costumbres- , “El alacrán de Fray Gómez” (de Ricardo Palma), “Sangama” (Arturo Hernández) –que es el primer capítulo de una novela del mismo título-, “Una madre” (Fernando Romero) y “Esa vez del huaico” de Eleodoro Vargas Vicuña. A pesar de todo esto, es una antología hermosa e imperdible.

P.d:La ilustración de "El bagrecico" -gran cuento- ha sido extraída de diarioinca.com

miércoles, 14 de julio de 2010

Tratado de arqueología peruana


Tratado de arqueología peruana (Fondo editorial de la Universidad Católica,2005) es un libro del poeta peruano Roberto Zariquiey que contiene poemas y prosas poéticas en torno al tema del título. Tuve la oportunidad de leer su primer poemario, Lo torpe (2001), y desde la comparación entre ambos doy mi subjetiva opinión: Lo torpe era un libro sencillo y bonito –incluso creo que el autor pensaba algo similar-; sin embargo, y para bien y para mal, Tratado de arqueología peruana ha pretendido ser mucho más ambicioso y original, pero el resultado final no es mejor que el primero. Creo que el joven Zariquiey (en ese entonces de 25 años) se excedió en sus fuerzas –o no midió sus fuerzas- y el libro lo sobrepasó. Por eso, el resultado es un libro irregular y forzosamente articulado. A pesar de esto, Zariquiey es un buen escritor y consigue momentos buenos como “En la arena de Puerto Inca”, “Sobre sus muertos”, “En Chavín de Huántar” y sobre todo la excelente prosa poética “La tradición oral contemporánea entre los shipibos del río Ucayali. La imagen mítica de Shawan Pico (Pedro Canallo)”. Finalmente, debo indicar que el autor utiliza un lenguaje sencillo que permite la fácil comprensión y el goce placentero.

martes, 6 de julio de 2010

17 narradoras latinoamericanas


He leído el libro 17 narradoras latinoamericanas (2002, ediciones Peisa) donde se aprecia el interesante nivel de las escritoras mujeres en esta parte del continente. Leí este libro básicamente porque palpé mi ignorancia en cuanto a escritoras del género femenino y traté de compensar esta falencia de formación (sólo recuerdo en mi mente los muy buenos libros de Emily Bronte, “Cumbres borrascosas”; Simone de Beauvoir, “Una muerte muy dulce”; Rosa Montero, “La loca de la casa”; y algunos cuentos de Agatha Christie, Emilia Pardo Bazán y la misma Montero).

Luego de leer aquel libro, que es una antología de 17 cuentos de narradoras latinoamericanas, compruebo el buen nivel de estas, pero sin llegar a escribir obras maestras. Digamos que son interesantes narradoras, unas más que otras, pero no alcanzan la maestría del género (y que por cierto, es mu y difícil). Los cuentos más interesantes, para mi subjetivo gusto, son “La siesta” de la argentina Cecilia Absatz, “Cartas de amor traicionado” de Isabel Allende, “Una semana de siete días” de la puertorriqueña Magali García, “La fiesta ajena” de la argentina Liliana Heker, “La otra Mariana” de la peruana Viviana Mellet, “En la playa” de la uruguaya Cristina Peri, “Cine Prado” de la mexicana Elena Poniatowska, y “El lenguado” de la peruana Mariella Sala. En todos estos relatos se perciben los más disímiles estilos, pero todos tienen su encanto. Incluso de este pequeño grupo, si tuviera que ser más selectivo y riguroso, me quedaría con “Una semana de siete días”, “La fiesta ajena”, “Cine Prado” y “El lenguado”. Además, el cuento más original, más existencialista, pero no necesariamente el mejor, es “En la playa” (claro, todo desde mi subjetivo gusto y mi sensibilidad).

lunes, 5 de julio de 2010

Rafo Ráez


El viernes pasado, después de buen tiempo, me fui al bar “Acá no más” de Miraflores a ver a Rafo Ráez y los Paranoias. Y la verdad que lo pasé de la puta madre, así textualmente. Rafo es un capo y tiene ya un amplio repertorio con muy buenas y brillantes canciones. Además, cada vez que está en el escenario hace una original performance y se entrega a su público. Canciones deliciosas como “Nada como una risa tuya”, “Campo minado de corazones”, “Piel de miel”, “Suicida de 16”, la entrañable “Los regalos del viento” y otras, iniciaron el show de poco menos de 2 horas. Luego vino una sección donde Rafo complació pedidos y yo vencí mi timidez y me atreví a pedir la hermosa “Obsequio”, y, por supuesto, fui complacido. Después, llegó la última parte del show donde la banda de los Paranoias junto con Ráez (una sólida banda que tiene en el bajo a Eduardo Cisneros y en la batería a Raúl Loza) la rompió. Rolas como “Doctor Merengue”, “Tronador”, "Chica canela", “El hombre que quería ser árbol”, “Pelicano” me dejaron en un estado de extasis y alegría plena que hacía tiempo no experimentaba. Y todo a través de la música, y todo a través de Ráez y su súper banda.

“Tronador” fue una de las primeras canciones que me fascinó (fue en el año 1998, en que me compré su disco El loco y la sucia) y la escuchaba una y otra vez sin tregua. Aquí va un enlace a esta inolvidable canción.


http://www.youtube.com/watch?v=2mo91w0Jedw&feature=related