Paren el mundo que acá me bajo
Blog de Literatura
domingo, 22 de febrero de 2026
Los años de Leguía (1919-1930)
Cuentos imprescindibles, de Antón Chejov
Primero hay que indicar que son cuentos sencillos, sin gran alarde de la técnica literaria, pero que se leen con placer. Chévoj era un escritor con una prosa limpia; un narrador nato que muestra al poblador ruso de fines del siglo 19 con sus dilemas existenciales y cotidianos, y que muestran la esencia del ser humano. Es decir, el ser humano, pese a sus diferentes tiempos y contextos, es siempre el mismo en su esencia.
Segundo, existen, sin duda, cuentos mejores que otros, pero todos son amenos. "La dama del perrito", esta historia de amor entre un hombre y mujer que están casados, es un obra maestra. Otros cuentos formidables son "La desgracia" (que trata de una mujer que se enamora de un hombre que no es su esposo), "¡Chisst...!" (sobre la vanidad de los escritores mediocres), "El beso" (de los mejores relatos de Chéjov), "Kashtanka" (narrada por un perro que se pierde y cae en manos de otro dueño), "La cigarra", "Vecinos" (en el cual la hermana del protagonista se fuga con un hombre casado), "Los Muzhiks" (que muestra la idiosincracia del campesino ruso que vive en la pobreza pero ha salido de un régimen feudal), "Un ángel" (sobre una abnegada y amorosa mujer que enviuda varias veces) y "La nueva dacha" (sobre la difícil convivencia de los campesinos de una aldea con un ingeniero que se instala con su familia en una lujosa casa).
Todos los relatos de Chéjov exhalan humanidad y algunos de ellos como "Los Muzhics"(Los campesinos) y "La nueva dacha" muestran los conflictos sociales en la sociedad rusa de fines del siglo 19, que luego desencadenaría en la revolución de 1917. Chéjov no llegó a vivir este acontecimiento, ya que murió en 1904 con tan solo 44 años. Sin embargo, su obra cuentística y teatral perdura hasta el día de hoy y son un clásico de la literatura universal.
miércoles, 31 de diciembre de 2025
Soñar despierto
Hace 3 años comencé a garabatear algunos cuentos. Actualmente, tengo 8 cuentos aún como borradores, es decir, cuentos en estado primario, con bastantes defectos y aspectos por pulir. Pero ahí está el embrión o la base de lo que será mi próximo libro, seguramente el mejor o el más maduro en comparación a mis 2 libros de cuentos anteriores. El nombre del libro será Soñar despierto, ya que son personajes que viven en el mundo de la ficción, ya que este les parece más perfecto que el mundo real. Además, a diferencia de mi primer libro en el que la dura realidad le da la espalda a los sueños o metas de sus protagonistas, aquí en Soñar despierto la ficción, los sueños, la fantasía vencen. Es decir, este va a ser un libro más optimista, que busca que el lector la pase bien y termine con una sonrisa en el rostro. Mis referentes respecto a esto son básicamente películas, como "Se arrienda" o "Velódromo" del escritor y cineasta chileno Alberto Fuguet; "Qué bello es vivir" y "Mr. Smith va al congreso", de Frank Capra; "La quimera del oro", de Charles Chaplin, entre otros.
Eso sí, buscaré que no sean cuentos aleccionadores, con moraleja y previsibles. También trataré de no pecar de sentimental o cursi (como en algunos cuentos de mi segundo libro). Finalmente, agregaré unos 2 relatos más, para así hacer un libro de unas 150 a 200 páginas. El plazo para escribirlo será diciembre del 2027 y su publicación será máximo en diciembre del 2028. En otras palabras, antes de los 50 años. ¡A dios rogando y con el mazo dando!
Diario de un profesor (102)
Se acaba el año y es hora de hacer un pequeño recuento del 2025 en materia de mi práctica docente. Mis promedios en la encuesta referencial docente (que llenan mis estudiantes universitarios) han ido bajando en los dos últimos años. No es que tenga promedios bajos, pero claramente hay una merma en mi rendimiento: los estudiantes ya no me perciben igual que en mis primeros tres años como docente universitario. Entre los comentarios positivos que leí en este último ciclo 2025-2, me quedo con uno que dice: ¡Siga adelante profesor, es muy bueno en lo que hace. No se rinda! Otro positivo es "Hace que el curso se sienta muy a gusto, es el segundo curso que llevo con él, súper". Y entre los comentarios negativos encuentro los siguientes: "Con todo respeto, el profesor es muy poco comprensible con los inconvenientes extraestudiantiles que los alumnos pueden experimentar para llegar a clases o dentro del desarrollo de las mismas, además de ser provocador y poco empático". Otro es "No hace retroalimentación o aclaraciones de las lecturas en clase" o "Buen profesor, amable y cordial. Sin embargo, su clase puede llegar a ser aburrida y poco dinámica". Finalmente, leo "No hace sus clases muy dinámicas y siempre nos hace hacer lo mismo, aunque sí explica bien".
De los anteriores comentarios, me queda claro que como docente debo tratar de mejorar en esos aspectos que señalan los estudiantes. Hay algunos comentarios que no comparto del todo (como aquel de que soy "provocador" o "no hace retroalimentación"); sin embargo, hay que saber escuchar y tomar esas sugerencias como el pretexto para innovar y perfeccionarme en el oficio de la enseñanza. Será ocasión este verano para animarme a llevar clases de clown o impro (que he postergado por temor) y, de esta manera, hacer que mis clases se vuelvan más dinámicas. Siempre he pensado que el teatro es una excelente herramienta para que los alumnos aprendan jugando y el profesor se divierta enseñando.
sábado, 27 de diciembre de 2025
Obras completas (y otros cuentos)
Debo señalar que el libro es de interés, sin lugar a dudas. Hay cuentos más logrados que otros, pero en todos se aprecia una visión suigéneris del mundo, es decir, una visión particular del narrador sobre las cosas o personas que lo rodean. Eso se aprecia ya en el primer relato, Mr. Taylor, un hombre culto, que se vuelve un vendedor de cabezas de una tribu en la selva amazónica. Esta sería una sátira sobre el mundo occidental consumista y las tribus nativas.
Hay otro cuento titulado "Sinfonía concluida" en la que Monterroso prescinde del punto seguido y cuenta su historia breve en una sola oración larguísima. Aquí cuenta la historia de un guatemalteco que cree descubrir una composición de Schubert y viaja a Europa para demostrarlo.
Sin duda "El eclipse" es una pequeña obra maestra, ya que en solo una página el autor hace una inteligente y divertida crítica al mundo occidental, el cual subestima a las tribus aborígenes.
Debo agregar que "El dinosaurio" sigue siendo un relato que no llego apreciar del todo y me parece solo ingenioso, ya que Monterroso escribe un cuento en solo una línea.
Otras historias que me gustaron fueron "Primera dama" (aunque el final no es tan contundente); "Leopoldo (sus trabajos)", la historia de un escritor que no escribe; "El centenario", sobre el hombre más alto del mundo; "No quiero engañarlos", sobre una mujer a la que presentan como una gran actriz, pero no lo es y se lanza con un sincero discurso; y finalmente "Obras maestras", otro de los cuentos más logrados del libro, aunque más erudito, que gira en torno a joven con un gran potencial para ser poeta, pero que es arrastrado por su maestro (por envidia) al mundo académico y al estudio de las obras completas de Unamuno.
En suma, hay que leer a Augusto Monterroso que resulta un escritor de valía y, se palpa, fue un artesano de las palabras. Es decir, más que talento innato, fue un hombre que trabajó duro y salió airoso del difícil desafío de la literatura.
jueves, 11 de diciembre de 2025
Diario de un profesor (101)
Llego a la universidad abrumado por el trabajo. Es martes y me toca clase en una sección complicada. La clase anterior tuve que llamar la atención a un par de alumnos por estar distraídos y hablar en clase. Francamente, me siento con poca motivación para dictar, pero me dirijo a clase. En el pasillo del pabellón donde dicto, una simpática alumna me saluda con cariño y me dice: "¡Profe, lo extraño! ¡Me gustaba mucho su clase!". Sonrío y la escucho con emoción. Le agradezco sus palabras y me quedo conversando con ella un rato. Le pregunto su nombre para no olvidarlo. Finalmente, nos despedimos con un beso en la mejilla y le deseo lo mejor. Gracias a ella, mi estado de ánimo mejora, me siento motivado, revitalizado y dicto mi clase lo mejor que puedo. Para mi sorpresa, esa tarde no tengo contratiempos. Los alumnos díscolos se comportan bien. Al salir de clase, en dirección a mi otra sección, recuerdo que lo mismo de hoy ya me había pasado en algunas otras ocasiones, unas tres o cuatro veces. Pienso: los alumnos también nos salvan con sus palabras, palabras mágicas que nos alientan a seguir en la brega y dar lo mejor de uno.
miércoles, 10 de diciembre de 2025
La prima Bette
La prima Bette del escritor Honoré de Balzac apareció
originalmente por entregas en un diario de París a mediados del siglo 19.
Cuenta la historia de la prima Bette (Isabel), una mujer fea y soltera que
busca venganza en la familia que la acogió pero que -siente ella- siempre la
relegó y desprecio. A lo largo de las casi 500 páginas de la novela, vemos las
intrigas de la prime Bette, aliada con la libertina señora Marneffe, para
cobrar venganza de su prima Adelina, su esposo el barón Hulot (otro libertino) y su hija
Hortensia.
Aunque la novela ha envejecido con el tiempo (parece un
cuadro de costumbres de la época post Napoléón), la segunda parte es
entretenida y es un buen reflejo de la sociedad parisina de mediados del siglo
19. Balzac te hace viajar a través del tiempo y te muestra que las personas,
aunque cambie el contexto, son las mismas en esencia. Además, muestra que la
naturaleza del ser humano es compleja y difícil de aprehender. Finalmente, hay
que agregar que el desenlace de la novela también resulta sorpresivo pues,
aunque parece terminar en un final feliz, hay una vuelta de tuerca en el último
capítulo.
En suma, hay que leer esta novela ya no tanto por su valor
literario (que lo tiene en cierto grado), sino sobre todo para adentrarnos en
la sociedad parisina clasista y machista de mediados del siglo 19, en la que
convivían libertinos con mojigatos.



