sábado, 22 de agosto de 2015

Mad Men


Gracias a Netflix, en los últimos meses he disfrutado de varias series: The walking dead, The breaking bad, House of cards, Mad men. Todas estas me han gustado, pero la que más he disfrutado y de cierta manera me he identificado (con sus personajes) ha sido Mad Men. Esta serie que duró del 2007 al 2015 (finalizó en mayo), está compuesta de 7 temporadas y retrata la vida en una agencia de publicidad, en Nueva York, durante la década de los años 60. Como se alude en el primer capitulo, y se infiere del título de la serie, en aquella época la gente que se dedicaba a la naciente industria de la publicidad eran conocidos como Mad men (hombres locos), por el tipo de vida que llevaban. Y esto se grafica en la serie, en muchos de sus personajes, pero sobre todo en su protagonista Don Draper (excelentemente interpretado por Jon Hamm). Don es el talentoso director creativo de la agencia Sterling-Cooper, está casado con una bella mujer (Betty) y tiene dos hijos, pero oculta un pasado tortuoso y lleva una doble vida plagada de excesos, que lo llevan a pisar fondo.

Mad Men, además, es no solo un homenaje al mundo de la publicidad, a la que retrata a la perfección en su diversas caras, sino también es un magnífico retrato de las relaciones de oficina entre trabajadores y jefes: las envidias, los enfrentamientos, el trabajo en equipo, las crisis, etc. Asimismo, en un homenaje a los años 60, por lo relevante de esa década en el devenir actual de la humanidad, pero a su vez es una crítica a mucho de lo que se vivió en aquella época: el racismo, el problema del tabaco, la guerra de Vietnam, la homofobia, etc.

Por supuesto, también hay que destacar las excelentes actuaciones que realzan esta serie: además del personaje de Don Draper, está Peggy Olson, una secretaria que viene de un pequeño pueblo a Nueva York, con deseos de triunfar; el joven y ambicioso Pete Campbell; el irreverente Roger Sterling; la insegura y ansiosa Betty Draper; la guapa y eficiente Joan Halloway, etc.

Sin lugar a dudas, hay que ver Mad Men. Es una hermosa serie, que aunque tiene sus bajos en la sexta temporada, vuelve a cobrar vuelo en la última, como queriendo despedirse de su público de la mejor manera. ¡Y vaya que lo logra!

Doce cuentos peregrinos

Gabriel García Márquez (1927-2014) publicó en 1992 su libro Doce cuentos peregrinos. Su cuarto y último libro de cuentos, de una trayectoria en la que predomina la novela (10). Como el título insinúa, los cuentos transcurren en diferentes ciudades del mundo, sobre todo en Europa, y los personajes estan ahí por circunstancias de la vida. Como una vez me lo indicó un amigo, este libro contiene cuentos disímiles, muy variados en temática, pero tienen como único eje común, como ya lo señalé, que sus protagonistas están lejos de su lugar de origen.

Lo primero que quisiera decir al respecto, es que no se puede negar la calidad de la prosa de Gabo en cada uno de sus relatos. Segundo, el escritor colombiano sabe contar una historia, sabe llevar el ritmo, la cadencia de las palabras o frases y así llevar con él al lector. Tercero, crea atmósferas que te sumergen en el mundo de los protagonistas. Sin embargo, Gabo, creador de obras maestras como Cien años de soledad y El amor en los tiempos de cólera, no es infalible y de ahí -en mi humilde opinión- que haya relatos más logrados que otros. Es decir, hay cuentos redondos y otros que se quedaron en el intento. Personalmente me quedo con los relatos "Diecisiete ingleses envenenados" (¡qué capacidad para narrar!), "Sólo vine a hablar por teléfono" y "Buen viaje, señor presidente", el último una suerte de drama-satira sobre un dictador de un país latinoamericano, que pasa sus días de austero destierro en Ginebra. Luego, en un segundo peldaño, cuentos buenos pero que no llegan a ser obras maestras, señalo "La santa" y "El verano feliz de la señora Forbes". Y finalmente otros relatos, muy bien escritos, pero cuyos finales no me resultaron verosímiles: "Espantos de agosto", "El rastro de tu sangre en la nieve" (este último, cuenta la historia de una jovencita recién casada que se hinca el dedo anular con la espina de una rosa y luego comienza a desangrarse gradualmente hasta terminar muerta en plena luna de miel).

En conclusión, haciendo sumas y restas, Doce cuentos peregrinos es un libro muy recomendable y disfrutable, que encierra algunas joyitas. Sin embargo, pienso que, al menos en el género cuento, el gran Gabo no llega al nivel de grandes cuentistas sudamericanos como Horacio Quiroga, Julio Cortázar y Julio Ramón Ribeyro.
 


sábado, 8 de agosto de 2015

El evangelio de la carne



El evangelio de la carne (2013) es una película del director peruano Eduardo Mendoza Echave que, en mi opinión, es una de las mejores cintas peruanas de la los últimos años. La trama gira en torno a 3 historias que se desarrollan en simultáneo y que se entrecruzan al final. La primera historia gira en torno a un policía (interpretado por Giovanni Ciccia) que tiene a su mujer grave (Jimena Lindo)producto de una extraña enfermedad. La segunda, acerca de un hombre sesentón (Ismael Contreras) que, luego de haber estado en la cárcel por haber manejado ebrio y producido la muerte de varias personas, quiere redimirse ingresando a una comunidad de hermanos del Señor de los Milagros y así cargar el anda durante la procesión; sin embargo, a la par, compensando el favor de un amigo que lo ayudó a salir de la cárcel, tiene que trabajar para él falsificando dinero. La tercera historia, finalmente, gira en torno a un veinteañero (Sebastián Monteghirfo) que es líder de la barra de la U, quien ve a su hermano menor ir a la cárcel por un incidente involuntario (pero del que se siente culpable), y busca sacarlo de ahí. Asimismo, dentro de la barra, uno de los miembros cuestionará y retará su liderato.

Una de las cosas que más llama la atención de la película es que se nota el riesgo de su director. Mendoza ha buscado hacer una cinta que cuente una buena historia (historias en este caso) y que el manejo o tratamiento formal (es decir, la parte audiovisual) acompañe o refuerce a la trama. Por ejemplo, los flashbacks que aparecen en varias escenas y que permiten conectar el presente con el pasado. Se me viene a la mente la escena en que el policía regresa a su casa y encuentra a su mujer en babydoll y mientras ella lo encara para que le haga el amor, hay veloces flashbacks que muestran a aquel haciendo el amor con una chiquilla horas antes.

Asimismo, la música crea la atmósfera ideal para esta Lima que se presenta, nuevamente, en estado de descomposición tanto física como moral. Además, las actuaciones de sus protagonistas son convincentes, bien logradas, junto con la de los actores secundarios. Y todo esto permite que Mendoza presente un fresco convincente y algo desperanzador de la Lima del siglo XXI. Esto se vislumbra sobre todo al final, ya que a pesar de que uno de los protagonistas llega a cumplir su sueño de cargar el anda del Señor de los Milagros, el otro (el joven barrista) fallece; mientras que el personaje del policía acude a la procesión del Señor de los Milagros, junto con su esposa moribunda. para que obre un milagro. Siendo el final abierto.

En conclusión, El evangelio de la carne, sin llegar a ser una obra maestra o una película brilllante, es una buena y ambiciosa cinta que muestra a un director arriegado que busca conmovernos, afectarnos con una historia no nos resulte indiferentes. ¡Y vaya que lo logra! 



viernes, 31 de julio de 2015

Diario de un profesor (17)


El cuerpo es una manifestación de nuestro estado emocional. Como profesor, lo palpo con frecuencia, sobre todo cuando siento el estrés, la tensión, los nervios. El ciclo pasado, noté, mientras preparaba una clase, que un temblor involuntario se apoderaba del dedo anular de mi mano izquierda. Solito se desperezaba y se agitaba hacia arriba. Y ese tic se repetía, ante mi asombro e impotencia, cada dos o tres segundos. Por esa misma época, un día frente al espejo, descubrí un temblor similar a la altura de mi entrecejo. Era como un alfiler invisible que te hincaba de adentro hacia fuera. Y tú solo palpabas un puntito de piel trémula. Finalmente, hace un mes, cuando ya me había olvidado de los casos anteriores, sentí, una noche, un hincón diminuto y persistente en un punto de mi rostro. Me dirigí al baño, prendí la luz, acerqué mi rostro al gran espejo y divisé aquel temblor ahora a la altura de mi mentón. Dibujé una media sonrisa y pensé que sin duda esto era consecuencia del estrés, que mañana debía salir a correr y me pregunté cuál sería el próximo lugar en manifestarse.        

Diario de un profesor (16)


Hace una semana ingresé a trabajar a una prestigiosa universidad como tutor en el área de Humanidades. Específicamente, en el área de Lenguaje. El tutor es como un asistente de cátedra que apoya al profesor en sus clases, brinda asesoría a los alumnos en temas de redacción y corrige prácticas. En teoría, si lo hago bien, en el futuro podré ser profesor en dicha universidad, que por cierto es una de mis grandes metas o sueños. A casi 4 años de haber comenzado a enseñar en el Instituto en el que actualmente laboro, ya sentía que era el momento de dar el paso, de avanzar, de seguir creciendo. Y la oportunidad apareció de la forma más inesperada. Un nuevo compañero de trabajo, con el que conversaba muy de vez en cuando y con el que ni siquiera tenía mucha afinidad, me pasó la voz acerca de la convocatoria. Pasé las pruebas y ahora me encuentro en este nuevo “territorio”… Justo ahora que escribo esto, recuerdo todo el camino recorrido: la primera vez que enseñé (muerto de miedo) casi diez años atrás, en el Icpna; los talleres de oratoria que impartí durante dos años y medio a niños y adolescentes; el taller de redacción que ofrecí durante cuatro meses en un instituto llamada ArtEstudio 13; mi labor como asistente de Cátedra (no remunerado) con el profesor González en la Universidad de Lima; las decenas de veces que postulé sin éxito a colegios, academias, institutos y universidades; mi labor como profesor de Razonamiento Verbal, durante dos años (en niveles secundario y preuniversitario) en Trilce, donde ganaba una miseria pero fui feliz; aquella vez que me inscribí en la Universidad Cayetano Heredia para estudiar la carrera de Educación (y que terminé hace poco más de un año); mi ingreso al Intituto hace casi cuatro años y las mil anécdotas que guardo en todo este tiempo de labor docente. ¡En octubre o noviembre de este año, se cumplirán 10 años de la primera vez que enseñé! Y ahora que he ingresado a dicha universidad, siento que he recorrido, tal como un deportista, un largo camino (pero que ni siquiera estoy en la mitad), y que depende de mi esfuerzo y disciplina llegar lo más lejos que pueda. Y así, tal vez algún día, llegar -como el profesor González - a tener treinta años o más como docente, pero manteniendo intacta, en la mirada, la llama de la pasión.

lunes, 27 de julio de 2015

Motivación 360°

Durante mucho tiempo fui reacio a leer libros de autoayuda o superación personal. En la época de la universidad, estaba mal visto leer ese tipo de literatura, sumado a estos los libros de Paulo Coelho, Sergio Bambarén, etc. Con los años y la madurez, uno se percata que ese sesgo se debía a simples prejuicios basados en una supuesta rebeldía o en un afán insulso de refinamiento cultural.

Pues bien, hace como 5 o 4 años, leí el libro del peruano David Fischman "El camino del líder" y me gustó. Me pareció un libro bien escrito y que te permitía reflexionar sobre aspectos de tu desarollo personal. Luego leí "El secreto de las siete semillas" (su obra más redonda) y "El éxito es una decisión". Y tuve la misma opinión que con el primero. Es cierto, son libros de superación personal, pero eso no quita que están bien hechos, que tienen sustancia y están escritos en una prosa sencilla pero bien trabajada.

Ahora acabo de terminar de leer "Motivación 360°" (2004), escrito en colaboración con Lenna Matos, y me parece una obra interesante, didáctica, útil para cualquier profesional o persona, que quiere motivarse o motivar a los demás en su vida personal y laboral. Además, la edición, las ilustraciones, las fuentes bibliográficas y el tipo de papel contribuyen a la calidad del libro. Entre las ideas más interesantes encuentro las siguientes:

-Es más importante la motivación intrínseca que la motivación extrínseca.
-A veces es necesario utilizar la motivación extrínseca, pero no hay que abusar de ella y hay que saber cuándo utilizarla, porque puedes disminuir la motivación intrínseca.
-La manera de que un trabajador o un alumno llegue a la motivación intrínseca, es crear un clima adecuado en el trabajo o en el aula en el que le demos autonomía y se sienta escuchado. Pero también que haya normas o reglas que se comprometa a respetar, planteando sus sugerencias.
-Uno de los más importantes motivadores es el reconocimiento; es decir, reconocer el trabajo, el esfuerzo de nuestros trabajadores o alumnos.
-Hay que cultivar la autonomía en nuestros hijos, trabajadores, alumnos. No tenerlos controlados, limitados. Darles espacios de opinión, de acción, sin caer en el libertinaje o ausencia de reglas.
-Si uno cree que es bueno en algo, está mas motivado que otro que no lo cree.
-Se puede motivar diciéndole a alguien, de manera sincera, que es bueno en algo.
-No es lo mismo motivación que satisfacción. Por ejemplo, tu trabajo te motiva, pero si no cuentas con un salario adecuado, eso te genera insatisfacción.
-Algo que genera motivación es prestarle atención a las personas (y no tanto a las metas) y que se sientan valoradas y respetadas. Y eso se aplica a uno mismo.

lunes, 29 de junio de 2015

Un día nuevo (Líbido)


"Un día nuevo" es el quinto y último álbum de estudio que lanzó el grupo peruano Líbido en el 2009. En estas dos semanas he estado escuchándolo una y otra vez, a través de Spotify, y me parece un excelente disco, tal vez el mejor de todos los que ha editado. No hay canción mala en el álbum, todas son buenas. Uno lo escucha y se palpa madurez músical, madurez interpretativa (de parte de su vocalista Salim) y riesgo en su propuesta. Es pop del bueno, un pop potente, rockero, que no les impide jugar, probar con otros ritmos e idiomas. Aquí todos los integrantes colaboran en las composiciones y hacen un trabajo admirable. "Enloquece" es un buen intro al disco, con una guitarra y unos coros potentes y una buena interpretación de Salim; siguen las buenas "Un día nuevo", "Nadie sabe lo que vendrá" (que fue uno de los singles que tuvo mayor rotación en MTV), "Malvada". Destacan además "Octubre", "El cielo apunta abajo", "Amor anestesiado", etc.

Este disco, de 13 canciones y 45 minutos de duración, no defrauda, al contrario supera las expectativas y pone a Líbido como unas de las bandas más importantes de la escena local. Lástima que la banda de entonces se haya después desintegrado y ahora solo queden dos miembros del grupo original. No importa, ahí están sus discos para quien quiera escucharlos. ¡Líbido es mejor grupo de lo que parece!

https://www.youtube.com/watch?v=cBihdIcEX78&list=PLECB9AC3870B78032