domingo, 30 de marzo de 2008

"Mujeres Batalla" de Antonio Orjeda

El libro "Mujeres Batalla" del periodista peruano Antonio Orjeda se basa en 30 entrevistas a mujeres peruanas -de distintas clases sociales- que alcanzaron éxito en el rubro en que se desempeñaron y que son un ejemplo de esfuerzo, pasión y apuesta por el país. El libro de Orjeda destaca por desnudar, a pesar de las carencias y taras de nuestro Perú, que hay todavía personas que construyen sueños y apuestan por el país. Y también que detrás de cada éxito hay miles de fracasos y frustraciones; y , por supuesto, una pasión y tesón a prueba de balas...Leer este libro invita a la esperanza y a la acción.

jueves, 27 de marzo de 2008

"Lima Freak" de Juan Manuel Robles

"Lima Freak" del peruano Juan Manuel Robles es un muy interesante libro de perfiles (crónicas de personaje) sobre diferentes y, a la vez, similares personajes peruanos: la animadora Laura Bozzo, el broadcaster Genaro Delgado Parker, la surfista Sofía Mulanovich, la ex modelo y actriz Leslie Stewart, el chef Rafael Osterling, el compositor Augusto Polo Campos, etc. Destaca sobre todo el trabajo de observación del cronista, las finas e interesantes observaciones que da sobre los personajes en base a alguna frase de dijeron o una situación u anécdota que los grafica en cuerpo y en alma. Destaca también las elipsis bien utilizadas, la recopilación de información, el arduo trabajo de reporter (llenando su libreta de notas de innumerables anotaciones). Hay, sin embargo, perfiles más logrados que otros, me quedo yo con los del banquero estafador, Cromwel Gálvez; el compositor Augusto Polo Campos; y por sobre todo, y a pesar que no conocía ni pizca del personaje, del chef Rafael Osterling. Aquí el cronista nos pinta en cuerpo y alma al chef y nos hace de este un retrato contundente. Finalmente, también sobresale la prosa que recorre dicho perfil.

lunes, 4 de febrero de 2008

Abraham Valdelomar era un genio

Este mes acabo mi tesis sobre el escritor peruano Abraham Valdelomar (1888-1919). Y sólo puedo decir una cosa: Valdelomar era un genio, un predestinado, un artista nato, versatil, con diversos registros en su obra, y que revolucionó el ambiente literario peruano. El popular "Conde de Lemos" no es sólo sus cuentos de "El Caballero Carmelo", es también sus novelas cortas (la maravillosa y perturbadora "La Ciudad de los Tísicos"); su cálida poesía; sus ensayos; sus cuentos incaicos, chinos, yanquis; sus caricaturas; y por sobre todo, sus maravillas crónicas periodísticas (el humor de Valdelomar es formidable). Estas crónicas son verdaderas joyas que revolucionaron el periodismo y la literatura. En estas se percibe el genio y la brillantez de Valdelomar que presintiendo su muerte -la muerte es el tema central de sus obra- vivió como un endemoniado sus breves 31 años de existencia y dejó su huella indeleble en la tierra.

domingo, 27 de enero de 2008

Don Quijote de la Mancha

¡Cómo no identificarse con el personaje de Don Quijote de la Mancha! Yo, al igual que él, me muero por vivir aventuras y como el mundo es chato, plano e insípido, acudo a mi imaginación, a mi "locura" para ver belleza donde sólo hay medianía. Como el Quijote, yo veo hermosos caballos donde sólo hay caballos flacos y viejos; veo palacios donde sólo hay casas humildes; invento Dulcineas a las cuales dedicar mis hazañas de caballero; veo "gigantes" donde solo hay molinos de viento. Y dejo de lado la "cordura" para no morirme y seguir soñando.

lunes, 7 de enero de 2008

Manuel González Prada

Triolet (Manuel González Prada)
Los bienes y las glorias de la vida

o nunca vienen o nos llegan tarde.

Lucen de cerca, pasan de corrida,

los bienes y las glorias de la vida.

¡Triste del hombre que en la edad florida

coger las flores del vivir aguarde!

Los bienes y las glorias de la vida

o nunca vienen o nos llegan tarde.


Enlaces:

martes, 18 de diciembre de 2007

Carlos Oquendo de Amat

Poema (Carlos Oquendo de Amat)
Para ti

tengo impresa una sonrisa en papel japón


Mírame

que haces crecer la yerba de los prados


Mujer mapa de música claro de río fiesta de fruta


En tu ventana


cuelgan enredaderas de los volantes de los automóviles

y los expendedores disminuyen el precio de sus mercancías


d é j a m e q u e b e s e t u v o z


Tu voz


QUE CANTA EN TODAS LAS RAMAS DE LA MAÑANA



Biografía de Carlos Oquendo de Amat (1905-1936):

lunes, 17 de diciembre de 2007

¿Para qué escribimos?

Al hacerme esta pregunta se me viene a la mente el texto de Julio Ramón Ribeyro donde responde a la misma interrogante. Una de las razones que da y que a mí me parece la más importante es que a través de un libro el escritor, aun después de muerto, continúa viviendo. Es cierto que el autor peruano da otra serie de razones (porque se siente un pequeño Dios frente a la hoja en blanco; porque es lo que más le gusta hacer; porque es una necesidad casi fisiológica; porque, al igual que Bryce Echenique, le gustaría ser mas querido); sin embargo, creo que en la primera se resume la razón fundamental de este acto creador: el escritor escribe contra la muerte.

Hemingway, el gran narrador norteamericano, es un ejemplo perfecto del escritor que quiere perdurar a través de su obra. En los libros de éste se hace más palpable que en otros escritores esa lucha frontal contra lo efímero de la vida. Hemingway más que nadie sabía que un día iba a morir y que la única manera de dejar la estela de su paso por el mundo eran sus libros. Por esto se entregó en cuerpo y alma a este sacrificado oficio y dotó a su escritura de su original estilo y su inigualable talento. Seguramente antes de suicidarse, Hemingway sabía que ya había alcanzado su objetivo con creces.

Creo entonces que para la gente que escribe (entre ellos este humilde) la idea de que con la muerte se acaba todo nos produce, tal vez más que en otras personas, un pánico y un miedo visceral. Y así, el pensar que tras nuestra desaparición no quede nada de nosotros salvo polvo, nos produce tal rechazo que decidimos escribir para contar todo lo que llevamos dentro.

Escribir significa pues rebelarse contra la muerte; escribir es una manera de vengarse de nuestro inevitable destino; escribir, en suma, es como una victoria pírrica que de alguna u otra forma nos resarce en vida y nos permite creer que nuestra existencia no ha sido en vano. Por eso, el escritor escribe de su vida (sus experiencias, sus amores, sus sueños, sus fantasías, sus alegrías, sus tristezas, sus frustraciones, sus anhelos, sus miedos y todo lo que carga en el alma) y por eso, supongo, yo escribo este pequeño texto que ahora usted lee.