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viernes, 26 de agosto de 2011

Mafalda y Paren el mundo que acá me bajo


No sabía que el título de este blog provenía (¿proviene?) de una de las brillantes tiras cómicas de "Mafalda" del argentino Quino. Algo había escuchado, hasta que me topé hoy, en la red, con la imagen que presento arriba. Antes, yo pensaba que dicho título provenia del libro de cuentos del peruano Fernando Ampuero. Y mucho antes, pensaba que la frase provenía de mi profesor de universidad, Óscar Luna Victoria. ¿Será la tira cómica de Mafalda el origen de este hermosa frase filosófica o tendrá incluso un origen previo? Al menos, hasta el momento, la gran Mafalda va ganando.

p.d:Foto extraída de:

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEglAPF6ZvaQYSbxDFclHfUALG3QUliF2_d8Q2-keC-2oa54xm92e6v3TwNdcYprNUop8W8afRxkT6ZWm49krLKbGbubO9gKGD0AQHhQIZFDUeFmVwIwve3-nKLtYz7VQdPORsbzoDNoNNmG/s400/Mafalda+Paren+El+Mundo.jpg

domingo, 27 de septiembre de 2009

Deliremos juntos


“Deliremos juntos” (1975) es el título con el que se agrupa, actualmente, al conjunto de relatos iniciales de Fernando Ampuero (entre los que figuran lo de “Paren el mundo que acá me bajo”-1972-). Entre los cuentos que fueron agregados al libro definitivo (Deliremos juntos) se encuentran la novela corta “Irse por la ramas” y los cuentos “Papá ha sido pescado”, “Ella vino como un recuerdo de ácido”, “El departamento”. Todos estos tienen en común lo experimental, el juego de imágenes y, a veces, de palabras y tramas que escapan a lo lógico y que juegan con la irracional (pero con plena
consciencia de esto). Sin embargo, y a pesar de la propuesta interesante de Ampuero, se nota todavía un escritor en formación, que todavía no ha cuajado su estilo, que se desborda –como él mismo lo ha señalado- y que resulta impulsivo. Por ejemplo, “Irse por las ramas”, su novela corta, comienza bien, jugando con los quiebres abruptos de la acción y de la lógica, pero luego se empantana, se pierde el horizonte y no se sabe a dónde va el autor, salvo el final que retoma la parte inicial del relato y se quiere mostrar como un caos lógicamente planeado y que va acorde con el título; pero más parece una falta de oficio de un escritor todavía en formación, que una cuestión largamente planeada y meditada. A pesar de todo esto, hay cosas interesantes en cada cuento que valen la pena su lectura.