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viernes, 26 de agosto de 2011

Mafalda y Paren el mundo que acá me bajo


No sabía que el título de este blog provenía (¿proviene?) de una de las brillantes tiras cómicas de "Mafalda" del argentino Quino. Algo había escuchado, hasta que me topé hoy, en la red, con la imagen que presento arriba. Antes, yo pensaba que dicho título provenia del libro de cuentos del peruano Fernando Ampuero. Y mucho antes, pensaba que la frase provenía de mi profesor de universidad, Óscar Luna Victoria. ¿Será la tira cómica de Mafalda el origen de este hermosa frase filosófica o tendrá incluso un origen previo? Al menos, hasta el momento, la gran Mafalda va ganando.

p.d:Foto extraída de:

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEglAPF6ZvaQYSbxDFclHfUALG3QUliF2_d8Q2-keC-2oa54xm92e6v3TwNdcYprNUop8W8afRxkT6ZWm49krLKbGbubO9gKGD0AQHhQIZFDUeFmVwIwve3-nKLtYz7VQdPORsbzoDNoNNmG/s400/Mafalda+Paren+El+Mundo.jpg

sábado, 29 de agosto de 2009

Paren el mundo que acá me bajo


“Paren el mundo que acá me bajo” es el hermoso título del primer libro de cuentos que publicó Fernando Ampuero en 1972. Entonces, el autor peruano contaba con escasos 23 años y este pequeño libro, compuesto de 5 relatos, es una muestra de su talento. Precisamente, el primer cuento, que lleva el nombre del título del libro, es, sin lugar a dudas, el más hermoso en el estricto sentido de la palabra. Situado en medio de la línea de lo fantástico y lo real, cuenta la historia entre un joven narrador e Isabel, una bella muchacha, que salva a aquel de morir ahogado o del suicidio (la razón nunca se especifica y la situación resulta insólita pues el narrador dice que estuvo dos días en el mar antes de ser salvado). El encanto del cuento radica en la psicología de los personajes, en la relación de amor y de conflicto que surge entre ambos, en los diálogos casi existencialistas que protagonizan, y en un final abierto pero, a la vez, claro y contundente; sin contar, además, con la buena prosa de Ampuero.

El resto de cuentos son, por usar algunos términos, existencialistas, filosóficos, imaginativos, ilógicos en ocasiones, plagado de imágenes, llenos de insatisfacción (producto de la juventud), de incertidumbre ante el futuro, y básicamente impregnados de mucha vida.