viernes, 8 de octubre de 2010

El gran Mario Vargas Llosa


Estoy feliz por la obtención del Premio Nóbel de Mario Vargas Llosa. Él es un excelente escritor y un intelectual comprometido con su tiempo. Él con sus obras ha contribuido a que el Perú sea un mejor país y a que muchas personas enriquezcan su vida con el poder de la literatura. Yo no soy la excepción, para mí leer a Vargas Llosa ha sido una de las experiencias más perdurables de mi vida. Leer “La ciudad y los perros” (1963), “Los cachorros” (1967), “La casa verde” (1966), “Conversación en la catedral” (1969), “La tía Julia y el escribidor”, “La guerra del fin del mundo” (1981), “El pez en el agua” (1993), “El paraíso en la esquina” (2003) y otras más, me han marcado profundamente y me han estimulado a ser mejor. La obra de Vargas Llosa ha estimulado mi capacidad crítica y ha estrechado mi relación con mi país; además, ha dejado conceptos en mi mente que aún me dan vueltas: la libertad, la justicia, el sentido de las dictaduras, el amor, el deseo, el erotismo, etc.

El Perú necesita héroes y Mario es uno de ellos. El reconocimiento de la Academia Sueca me llena de orgullo y ayer, al enterarme de la noticia, me alegre tanto que sentí como si un familiar muy cercano hubiese sido el ganador. Este premio es también para el Perú, para su autoestima, para entender, que con todos sus problemas y carencias, este país tiene o alberga gente tan genial como Mario Vargas Llosa. Este premio, finalmente, es un reconocimiento a la literatura latinoamericana y a la peruana, que goza de muy buena salud…¡Gracias, Mario!

domingo, 3 de octubre de 2010

"Flesh and blood" (Paul Verhoeven)


“Flesh and blood” (1985) es una brillante película del director holandés Paul Verhoeven, quien es conocido por haber dirigido, también, cintas como Robocop (1987), Bajos instintos (1992), Showgirls (1995), El hombre sin sombra (2000), etc. Verhoeven, que se licenció en Matemáticas y Física y perteneció al ejercito holandés, hace de la película “Flesh and Blood” –conocida en español como “Los señores del acero”- una verdadera obra maestra donde se conjugan emoción, aventura y aguda reflexión sobre las relaciones humanas.

La historia se ubica en Europa, en 1501, y trata de una pandilla de sujetos guerreros y salvajes que secuestran a la prometida del hijo de un gobernante de una ciudad, en venganza a la traición de este. La acción se centra en la lucha de la hermosa muchacha por sobrevivir dentro de este grupo de salvajes, mientras espera ser rescatada. Lo interesante de la película será, entonces, ese proceso de adaptación que ella realiza dentro de aquel grupo y cómo establece un vínculo afectivo con su líder. La trama se complica aún más cuando la muchacha, ya encariñada con el líder, tiene que tomar partido entre este y su antiguo pretendiente, que ha llegado a rescatarla.

Por otro lado, hay que destacar las excelentes actuaciones de la actriz que interpreta a la joven (Jennifer Jason Leigh), la del actor que hace de líder (Rutger Hauer), y también de la banda de libertinos y libertinas semisalvajes que lo acompañan. La película, además, es visualmente hermosa y está llena de detalles. Muestra magistralmente y desde un enfoque diferente y explícito temas como el sexo, la violencia, el amor, la ciencia versus lo empírico, etc. Por si fuera poco, las acciones se suceden trepidantes y sin respiro para el espectador. Y ojo que no es una película comercial como otras posteriores del director holandés (Verhoeven aún no se había trasladado a Hollywood), sino una cinta que combina a la perfección el entretenimiento con la honestidad y el pulso de un verdadero director. En resumen, creo que es una obra maestra. Una verdadera joya del arte cinematográfico.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Reflexiones entre molinos de viento


“Reflexiones entre molinos de viento” es un libro del periodista peruano Francisco Igartua (1923-2004), quien fundó y dirigió revistas tan importantes como Caretas y Oiga. En dicho libro de 1997, Igartua pasa revista, a través del ensayo y la crónica, a temas y personajes que abordó durante su larga e intensa carrera periodística. Por ejemplo, encontramos artículos muy interesantes sobre Miguel de Unamuno (uno de sus grandes referentes), el periodista peruano Federico More, José Carlos Mariátegui, Esparza Zañartu, el historiador Raúl Porras Barrenechea, los periodistas Pedro Beltrán y Guillermo Hoyos Osores, entre otros; además, de ensayos sobre temas de coyuntura política en cierto momento de la historia del Perú y que aún tienen vigencia pues los problemas son los mismos y siempre se repiten: la libertad de prensa, la democracia, el respeto a la ley, asimismo el fracaso del gobierno de Juan Velasco Alvarado, la debacle de los partidos políticos y el evidente autoritarismo durante el gobierno de Alberto Fujimori.

Es cierto que Paco Igartua no era infalible y también se equivocó muchas veces (él mismo lo acepta), pero es evidente reconocer y admirar en este periodista la defensa de sus convicciones y principios: defendió hasta el final (cuando en 1995, Oiga quebró debido a la fuerte presión fiscal y tributaria del gobierno de Fujimori) derechos tan fundamentales como la libertad de expresión, la búsqueda de un sistema donde exista igualdad y libertad (y por eso se opuso a los regímenes autoritarios) y a la construcción de una verdadera democracia en el Perú –que se resume en el respeto a la ley- que permita su desarrollo. Finalmente, hay que decir que Paco, como lo llamaban sus amigos, tenía una asombrosa capacidad para los análisis políticos y podía avizorar el futuro de un gobierno solo haciendo un exhaustivo análisis de sus acciones. Por si fuera poco, hay cierta belleza en su empleo del lenguaje, cierto afán de hacer literatura mediante la crónica política (no es casual que admire a Federico More por su prosa e ingenio) y creo que lo logra. Cuando uno lee a Igartua respira sabiduría, entereza moral y también belleza en las palabras.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Araby

"All work and no play makes Jack a dull boy" ("Mucho trabajo y nada de juego vuelven a Jack un chico monse")

*Esta es una frase del cuento "Araby" del escritor James Joyce, que pertenece al libro Dublineses.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Purple violets


Purple violets (estrenada aquí en Lima con el horrible título de “Enamorada de mi ex) es una película del 2007 del director Edward Burns. Es básicamente una historia de amor entre una ex pareja de escritores que se vuelve a encontrar a sus 30. Patti (Selma Blair) está casada y Brian (Patrick Wilson) está con pareja; sin embargo, esto no es impedimento para que el amor resurja y acabe en una apasionante historia de amor. Paralelamente, se cuenta la historia de dos amigos de ellos que también fueron pareja en la Universidad y que acabaron mal. Mas en este caso, también se inicia o aparece una segunda oportunidad (en esta historia actúa el mismo director Burns quien hace el papel de Michael).

Claro que todo lo que cuento arriba es un tópico en muchas películas, sin embargo la pericia del director (quien además escribió el guion) hace de la cinta una obra sincera, original y conmovedora. “Purple violets” no es, pues, una historia de amor más, sino una contada con sinceridad y con sensibilidad estética tanto en lo visual, en lo actoral, en lo argumental, en la fotografía y en la música (la banda sonora, por cierto, es muy buena y está a cargo del grupo The blue jackets). Por todo esto, recomiendo mucho esta película, que no puede pasar desapercibida.

p.d: Por cierto, hay en la película un divertido intercambio de ideas entre la literatura “culta” y la literatura “light”.

martes, 31 de agosto de 2010

La sociedad de los poetas muertos


Película de 1989 del director Peter Weir, “La sociedad de los poetas muertos” es una muy interesante película que muestra lo positivo y lo negativo de llegar a ser una persona libre de pensamiento. Todo se inicia cuando llega a la Academia Welton (una de las más prestigiosas de Estados Unidos), el profesor de Literatura John Keating (Robin Williams), quien induce a sus alumnos a pensar por sí mismos y a aprovechar al máximo cada uno de los días de los que se compone sus vidas. Así, logrará en sus alumnos adolescentes un cambio, una transformación que los hará más libres y más auténticos. Sin embargo, esto, les traerá problemas, pues, sin querer, estarán iendo en contra del sistema de la sociedad: representado por el colegio y los padres. Y esto desencadenará la muerte de uno de ellos (Neil, un brillante alumno, se suicida al ser incomprendido, por su padre, en su vocación de actor), además de la expulsión de algunos de los miembros de La sociedad de los poetas muertos, y del profesor Keating (quien es sindicado como responsable indirecto del suicido de Neil). A pesar de esto, al final de la película, los alumnos le rinden un homenaje al profesor despedido, pues saben que gracias a él son personas libres y no sojuzgadas. En suma, esta buena película del director australiano Peter Weir, y que ganó el Óscar a mejor guión original, muestra los pros y los contras de “pensar por uno mismo”.

Finalmente, hay que mencionar el buen trabajo de dirección y el buen trabajo actoral, pues los jóvenes que interpretan a esta Sociedad de los poetas muertos, amantes de la literatura y la diversión, hacen un excelente trabajo que da vida y verosimilitud a la película. Ah, también se aprecia en la cinta a un jovencísimo Ethan Hawke.

martes, 3 de agosto de 2010

Cuentos peruanos (Ediciones Quipu)


Recuerdo haber leído de adolescente la muy buena selección de “Cuentos peruanos” del profesor Hernán Alvarado (Ediciones Quipu) y este fue, precisamente, uno de los “culpables” de que me haya enamorado de la literatura peruana. Esta antología está compuesta de 14 relatos de diversos autores y variadas temáticas, y, después de muchos años, los he releído y me han seguido cautivando. Sigo siendo un fan de cuentos tan hermosos como “Los ojos de Lina” (Clemente Palma), “Jempue, el picaflor, y el origen del fuego” (del olvidado José Luis Jordana), “Mi corbata” (de Manuel Beingolea), “Calixto Garmendia” (Ciro Alegría), “El bagrecico” (Francisco Izquierdo Ríos”), “El banquete” (Julio Ramón Ribeyro), “El niño de junto al cielo” (Enrique Congrains) y “Una mano en las cuerdas” (de Alfredo Bryce). Además, debo destacar el cuento folklóriko “El torito de la piel brillante”. Por último, debo señalar que solo me parecieron regulares relatos como “Un viaje” (Felipe Pardo y Aliaga) –a mi gusto el más aburrido de todos, pues es un artículo de costumbres- , “El alacrán de Fray Gómez” (de Ricardo Palma), “Sangama” (Arturo Hernández) –que es el primer capítulo de una novela del mismo título-, “Una madre” (Fernando Romero) y “Esa vez del huaico” de Eleodoro Vargas Vicuña. A pesar de todo esto, es una antología hermosa e imperdible.

P.d:La ilustración de "El bagrecico" -gran cuento- ha sido extraída de diarioinca.com