domingo, 8 de octubre de 2017

Promoción 1995

Finalicé el colegio en el año 1995 en una conocida institución católica de Lima. En esa época, la mayoría de escuelas eran de varones o de mujeres, y la excepción eran los colegios mixtos. El mío, por supuesto, era de varones y la promoción estuvo compuesta por cuatro aulas de 45 alumnos cada una. Es decir, 180 estudiantes. 

Hace casi 2 años y medio (en abril del 2015), tuvimos nuestra reunión por los veinte años de haber finalizado el colegio. No voy a negar que asistí con un poco de miedo y reticencia. Sin embargo, el encuentro fue grato y me permitió pasar un buen momento y hacer la paces con compañeros que no eran de mi agrado. En ese entonces, yo y la mayoría teníamos 36 años recién cumplidos, otros ya tenían o se acercaban a los 37, y los más benjamines se estaban despidiendo de los 35. Fue un acontecimiento ver rostros que no veía hacía mucho tiempo. Compañeros que se conservaban bien y mantenían la expresión juvenil, otros que habían engordado notablemente, otros que se estaban quedando calvos o ya mostraban el cabello encanecido, y quienes ya parecían señores. El tiempo había hecho su trabajo. Por supuesto, nadie profundizó en sus vidas; todos, casi sin excepción, nos remitimos a contar las divertidas anécdotas que vivimos de adolescentes, las palomilladas en clase (obviando lo inmaduros e imbéciles que eramos entonces) y nuestros éxitos en la vida. Casi nadie contó, por ejemplo, las mil y un caídas y decepciones que sufrimos en esos años, lo difícil que había sido la vida y nuestros fracasos. Claro, la idea era pasar un buen momento y era obvio que había que mostrar nuestra mejor cara...Tal vez por eso, a pesar de que fue una reunión muy divertida y entrañable, ya no he acudido a otra reunión de la promoción. Los aprecio, pero no me veo repitiendo o escuchando la misma anécdota una y mil veces. La verdad es que ahora todos somos personas diferentes (seguramente para mejor) y salvo esas anécdotas que vivimos, ya no tenemos nada en común.

Este 2017, a través del Facebook, he sido testigo -en los últimos meses- de que varios han cumplido 39 años. En otras palabras, a muchos les falta menos de un año para cumplir 40. Sí, 40 años. ¡Increíble. Cómo se pasa el tiempo! ¿Acaso no era en 1990 que esos chiquillos, nacidos en 1978, tenían 12 años? ¿Cómo es posible que aquellos que en 1998 tenía 20 añitos, el próximo cumplan 40? ¿No fue ayer 1998? ¿Cómo es posible que aquellos  que en el 2010 tenían 32 años, ahora estén a puertas de las cuatro décadas? ¡Alucinante! 

Pero esa es la realidad. En enero próximo, el mayor de la promoción, el palomilla que era el mayor de la promo (y que me llevaba un año y dos meses) va a cumplir 40. Y en los meses siguientes, varios le seguirán los pasos. El tiempo no perdona. A nadie. Las canas van poblando tu cabellera, los pelos te van raleando, el cuerpo empieza a engordar, las primeras arruguitas y lunares van surcando tu rostro y manos. Los jóvenes no sabemos que un día vamos a dejar de ser jóvenes (hasta que pasa). ¡Carpe diem!

martes, 26 de septiembre de 2017

Diario de un profesor (51)

"Corrijo montañas de pruebas y trabajos. Recurro a mis viejos trucos: ir a un café (o a varios) y pedir cosas estimulantes para no sentir que es un trabajo duro y mecanizado; ordenar los textos por los que tienen letra más bonita o más legible, o los que escriben menos, para así darme la sensación de que avanzo más rápido. Uno empieza con mucha lentitud, luego adquiere un impulso asombroso y, al final, desfallece y se pone a contar las pruebas como si fuesen moneditas de oro para pagar una fianza y ser libre. Entonces me pongo a pensar en historias como la de aquel profesor de letras que, se dice, utilizaba el método de la cama: se paraba en una silla de su cuarto, arrojaba todos los exámenes desde lo alto y los que caían dentro de la cama aprobaban. Pienso también en el profesor de ciencias que, se dice también, perfeccionó el método: arrojaba los exámenes sobre la escalera de su casa. La posición de las gradas le daba la nota exacta".

*Extraído del facebook del escritor peruano Marco García Falcón.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Diario de un profesor (50)

Tengo la teoría de que con los años, el profesor va perdiendo no solo la pasión por la enseñanza, sino también la frescura. Esa frescura que solo se posee cuando se es joven. No me refiero, por supuesto, a que el buen docente con el tiempo se convierte en uno malo, pero sí que su desempeño -como un deportista profesional- va decayendo ante el paso inexorable del tiempo. Yo, por ejemplo, tengo 38 años, y tengo colegas diez o doce años menores que yo. Y noto, cuando brindamos asesorías individuales a estudiantes de primeros ciclos, que ellos prefieren a los docentes más jovenes, porque -posiblemente- se parecen más a ellos, hablan su lenguaje y los pueden entender más. Aunque no queramos admitirlo, uno como docente, con el tiempo, se vuelve adulto no solo en el aspecto físico, sino también en el plano de nuestras ideas; es decir, nos vamos cuadriculando, nos vamos tornando más serios y cejijuntos... Sin embargo, ahora que lo recuerdo, uno de mis mejores profesores en la universidad (Óscar Luna Victoria), en ese entonces, tenía más de 50 años y lo hacía excelentemente bien y su pasión era indesmayable. También recuerdo a otro gran profesor mío, Eduardo Rada, al cual conocí cuando tenía unos 46 años, y ahora con sesenta añitos sigue manteniendo ese espíritu lúdico, juvenil y contestario que tanto admiro... Entonces, mi teoría planteada al inicio, tal vez, resulta relativa y depende de cada uno, como profesor, "mantenerse en forma" y batallar como si fuese nuestro primer día frente a un grupo numeroso de alumnos.  

domingo, 3 de septiembre de 2017

Pablo Trapero y Luis Buñuel



Hace casi cuatro semanas, en el marco del Festival de cine de Lima (organizado poor la Universidad Católica), acudí a una clase magistral gratuita del talentoso cineasta argentino Pablo Trapero (1971), director de filmes como Elefante blanco, El clan, Leonera, Mundo grúa, El bonaerense, etc. En medio de la charla en el acogedor cine del Centro Cultural de la Católica, Trapero nos relató una hermosa anécdota que le aconteció a Luis Buñuel, el famoso cineasta español. Cuenta este -en un libro autobiográfico suyo- que en las noches, en medio de sus sueños, se le venían a la mente originales bocetos de historias para sus películas, posibles guiones. Sin embargo, en las mañanas, cuando despertaba, ya no se acordaba de las brillantes ideas que le venían a la mente. Se prometió, entonces, dejar un pequeño cuaderno y un lapicero junto al velador de su cama. De esta manera, se vería impelido a despertarse en medio de la noche y a apuntar su original apunte de historia en aquel cuaderno. Dicho y hecho, esa noche, Luis Buñuel, el director de clásicos del cine como El perro andaluz, logró salir de su mundo onírico y tomar nota, urgido, de la trama de su futura película... La mañana siguiente, despertó y lo primero que hizo fue coger el cuaderno de la mesita de noche, y leer lo que había escrito casi inconsciente. Esto fue lo que encontró Buñuel:
                           "CHICO CONOCE CHICA"

*Foto: Diario Correo (web)
 

miércoles, 23 de agosto de 2017

Diario de un profesor (49)

Se inician las clases en el instituto donde laboro. Días previos buscas algún libro o película que te sirvan de motivación, de aliciente. Tengo ya mis favoritos, aunque a veces busco nuevos materiales. Entre mis libros preferidos están Diario educar. Tribulaciones de un maestro desarmado, del peruano Constantino Carvallo (1953-2008). Publicado en octubre del 2005, me lo compré casi de inmediato por motivos de azar, y porque ese mismo mes o el siguiente dicté la primera clase de mi vida a niños y adolescentes. Debo agradecer a ese libro por las valiosas enseñanzas que me dejó. Su autor -profesor,director y fundador del colegio Los Reyes Rojos- derrocha un amor a su profesión que lo dejan a uno sin aliento y maravillado. Escrito a manera de un díario, el libro está compuesto de pequeños apuntes o fragmentos que resultan luminosos por la lucidez y sabiduría que contienen. Uno puede coger el libro por cualquier parte, y como si se tratase de la biblia, leer un fragmento que te dejará pensando y reflexionando sobre el oficio de la docencia. Muchas veces, en estos casi nueve años dedicados a la enseñanza, he acudido a sus páginas en busca de motivación o inspiración, y nunca me ha fallado. Siempre salgo renovado, más comprometido, más calmo, dispuesto a batallar.

Recomiento mucho esta joyita de libro, en el cual me he inspirado para escribir, en este blog, mis reflexiones o mi diario de un profesor. A continuación, dos fragmentos escogido al azar:

"Me preguntan por una sola virtud del maestro. Una sola. No dudo: serenidad".

"Los maestros fracasan porque no aman a sus alumnos, no en el fondo callado de sus almas. Y el oficio desgasta y cansa como ningún otro porque alma y cuerpo se entregan sin tregua al cuidado atento del prójimo, a la generosidad multiplicada, al combate gigantesco con uno mismo para entregar siempre lo mejor".

jueves, 10 de agosto de 2017

Petroaudios. Políticos, espías y periodistas detrás del escándalo



El periodista peruano Gustavo Gorriti, en agosto de 2009, publicó el libro Petroaudios. Políticos, espías y periodistas detrás del escándalo. Este se basa en el escándalo político ocurrido el 5 de octubre del 2008, cuando en el programa Cuarto Poder, de América Televisión, el ex ministro del Interior Fernando Rospigliosi presentó una serie de conversaciones grabadas, en las cuales Romulo León (ex ministro aprista), Alberto Quimper (miembro del directorio de Perupetro, empresa estatal encargada de promover la inversión extranjera en el sector petrolero del país) y el empresario dominicano Fortunato Canaán, promotor de la empresa noruega Discover Petroleum, conversan "sobre una serie de pagos de decenas de miles de dólares que se repartirían entre ellos por contribuir a que la empresa noruega se adjudicase cinco de los siete lotes de explotación petrolífera a los que postuló en una subasta organizada por Perupetro". Cosa que finalmente sucedió, pues esta empresa ganó la subasta.

En el libro Gorriti, periodista de gran trayectoria y prestigio en temas de investigación, describe con gran detalle los entretelones detrás de este escándalo político que llevó a la renuncia del primer ministro de entonces, el aprista Jorge del Castillo, y de su gabinete. Describe, además, los intereses de los protagonistas detrás de esos audios y evidencias electrónicas. Es decir, de los políticos, espías (chuponeadores) y periodistas implicados. Y sobre todo, se centra en los chuponeadores, que fueron a parar después a la cárcel (pese a que eran gente cercana a Alan García).

Lo más interesante del reportaje es esa minuciosa narración sobre cómo, después de la caída del gobierno de Alberto Fujimori y el desmantelamiento del servicio de inteligencia de Vladimiro Montesinos, mucho gente retirada de la Marina del Perú -que era experta en temas de espionaje electrónico- comenzó a ofrecer sus servicios a grandes empresas privadas y, otros, a "chuponear" a políticos y empresarios, y vender dicha información a gente interesada. Es en ese contexto -y en colaboración con ciertos periodistas y empresarios que tenían como fuentes o colaboradores a aquellos "chuponeadores"- que se creo el marco para terminar "chuponeando" a gente del gobierno.

Este libro se presenta como la primera parte de un reportaje más extenso, sin embargo, aún no aparece publicada la segunda parte. Tal vez por eso, la investigación, pese a ser interesante en ciertos tramos, parece como las piezas de un rompecabezas que no llegan a encajar aún. Es decir, se siente como si hubiera piezas sueltas. Por ejemplo, hay momentos de la investigación en que se deja de lado el caso de los Petroaudios y se pasa al rumor, por parte de los espías privados, del peligro de las FARC colombianas en el Perú. Es cierto que esto está de alguna manera implicado con el tema de los Petraudios y los "chuponeadores", pero de todas maneras se nota forzado y no tan claro el vínculo.

Algo interesante, asimismo, es la transcripción de algunos de estas conversaciones telefónicas y correos electrónicos entre los implicados en el caso de los Petroaudios. Es evidente -a través de un lenguaje encriptado pero a veces también propio de gente pícara e inescrupulosa- que el aprista Romulo León; el funcionario y miembro del directorio de Perupetro, Alberto Químper; y Fortunato Canaán, el empresario representante de la empresa noruega (que luego ganaría la licitación), que estaban cometiendo delito y "comprando" la licitación... Luego de destaparse el escándalo, los chuponeadores fueron a parar a la cárcel. Y en el caso de los chuponeados implicados, Alberto Químper pasó de arresto domiciliario a la cárcel durante un par de años. Fortunato Canaán sigue en República Dominicana, pese a que hace 5 años se ordenó su detención. En el caso del aprista Rómulo León, fue expulsado del partido aprista por Alan García (pese a que este ha aceptado haberse reunido con Canaán y según León estaba al tanto de sus negocios con aquel) y, luego de pasar 3 años en la cárcel, sin acusación fiscal, sin juicio y sin sentencia -al igual que Alberto Químper- pasó a arresto domiciliario. 

Ayer 9 de agosto del 2017, todos los implicados en el caso de los Petroaudios, entre ellos Rómulo León y Alberto Químper, fueron absueltos de los delitos de cohecho y tráfico de influencias por la Corte Suprema de Justicia, aduciendo esta, increíblemente, que los audios y correos que se difundieron en canal 4 no son una "prueba lícita" porque fueron obtenidos de manera ilícita. ¡Lamentable la impunidad!

  

  

martes, 8 de agosto de 2017

Leonidas Yerovi y la sátira política en verso

A continuación, un fragmento de una letrilla política del escritor y periodista peruano Leonidas Yerovi (1881-1917), de su columna “Crónicas alegres”, en el diario La Prensa, que data de enero de 1908. Aquí Yerovi se vale de la sátira para censurar a la aristocracia limeña y el “origen oscuro” del entonces Partido Civilista: el huano de nuestras islas.
 
               Timbres huaneros
De entre unos viejos capítulos
de nuestra historia pasada
está saliendo a colada
el origen de los títulos
de mucha gente dorada.

Origen no sobrehumano
y derechos no divinos
como creímos en vano,
esos nobles pergaminos
están timbrados con huano…

Nuestras clases altaneras,
de sangre azul y más graves,
y de cunas más severas
¡Cuánto deben a las aves
de nuestras islas huaneras!

Y el civilista partido
hoy a la cumbre subido
tras un origen oscuro,
ya sabemos lo que ha sido:
puro huano … huano puro.
       […]